Los caramelos de malvavisco se fabrican desde hace más de tres siglos y se bendicen, por San Blas, para curar las gargantas irritadas.
La planta de malvaviosco tiene propiedades expectorantes antiinflamatorias y está indicado para tratar enfermedades relacionadas con las vías respiratorias, como catarros, bronquitis, etc. Además, es considerado como un sedante, donde se emplean sus raíces, flores y hojas.